999081239
  • es
  • ca
  • en
  • Cómo aprovechar los espacios en un salón

    Cada maestrillo tiene su librillo…y cada interiorista su propia mirada. Una perspectiva que, por ejemplo, puede ayudar a identificar el potencial de cada centímetro en un proyecto, para así aprovechar el espacio sin que eso vaya en detrimento de la habitabilidad y una percepción amplia del espacio.
    En este sentido, el aprovechamiento del espacio en un salón resultará en una combinación simbiótica entre varias dimensiones: los requerimientos de los usuarios, la propia configuración del espacio y la experiencia del interiorista para proponer soluciones que maximicen las posibilidades y funcionalidades, todo ello aderezado con una propuesta decorativa en consonancia.

    En Coblonal Interiorismo consideramos que entre las dimensiones físicas objetivas y la sensación de espacio existe un margen de maniobra para el interiorista experimentado que aprovechar. De este modo, podemos ganar sensación de espacio para un salón pequeño, así como también podemos sobrecargar un salón grande disminuyendo la percepción global de espacio. La clave está en el diseño y elección de piezas en consonancia con una distribución bien pensada.

    Así que, antes de nada, pensemos…

    ¿Para qué necesitamos aprovechar el espacio en un salón?

    El concepto aprovechamiento del espacio diferirá según la estancia en la que nos encontremos. Mientras que, por ejemplo, en el cuarto de baño o en el dormitorio el abanico de actividades es limitado, en el salón se suceden un conjunto de actividades muy variadas que requieren de una mayor modularidad y capacidad de redistribución según el momento. Y para ello, es imprescindible un buen proyecto distributivo que contemple opciones tan dispares como:

    • Ocio audiovisual
    • Reuniones familiares
    • Descanso y lectura
    • Zona de comedor cotidiana o eventual
    • Cocina en salones con cocina fusionada
    • Espacio de trabajo

    Y estas son solo algunas ideas de las múltiples actividades que aquí pueden tener lugar, por lo que el aprovechamiento del espacio podrá adquirir un nuevo sentido.

    Dicho esto, antes de lanzarnos a aprovechar el espacio -que no significa saturarlo- consideramos interesante detallar las prácticas propias y replantear el uso del espacio. Esto conformará el punto de partida para el diseño de un proyecto ajustado a estas prácticas y usos.

    Desde el punto de vista del aprovechamiento consideramos interesante utilizar el concepto optimización del espacio, que se refiere a la búsqueda de la mejor manera de disponer el espacio y sus elementos atendiendo a las limitaciones propias del espacio y las maneras de hacer y necesidades de los futuros usuarios.

    Diccionario de soluciones e ideas

    Tras resaltar la importancia de la optimización y aprovechamiento del espacio, y concretamente del salón, a continuación proponemos algunas herramientas de interés común que pueden sentar bases a la hora de lograr este objetivo:

    También puede interesarte:  Usar la distribución para transmitir modernidad

    Aunar para distribuir

    En muchos de nuestros proyectos encontramos una caja modular diseñada a medida que funciona como elemento distributivo, almacenamiento e incluso en ocasiones contiene parte de un baño. Estas piezas ofrecen versatilidad distributiva y se traduce en una optimización del espacio manteniéndolo abierto y amplitud. Si a esto le añadimos puertas correderas integradas en la propia caja, conseguimos parcelar el espacio si necesitamos intimidad o bloquear sonidos.

    Acentos en forma de mobiliario a medida

    El mobiliario a medida, a pesar de ser más caro en ocasiones, permite maximizar y aprovechar rincones que quedan perjudicados por la propia estructura del inmueble. De este modo, podemos integrar columnas o salientes de la pared y esquivar limitaciones en el camino hacia la distribución óptima de los elementos.

    Una paleta cromática que juegue a favor.

    Los colores neutros son una apuesta ganadora que permite personalizar el espacio con otros elementos, sin que los límites queden demasiado marcados. Una iluminación acorde puede colaborar en la apertura del espacio.

    Poco y bueno

    Por las razones que sean, tendemos a acumular elementos. Muebles que llevan muchos años con nosotros, piezas que mantenemos por su comodidad, aunque sus dimensiones e impacto estético no sume… Los objetivos deben pasar por delante. Es preferible tener poco y bueno. Y cuando nos referimos a bueno, hablamos de calidad, diseño, comodidad y funcionalidad.

    Otra mirada

    Un interiorista experimentado dispone de otra mirada. Esa mirada es la que transforma el espacio y su disposición. Hace visibles posibilidades que antes no estaban. Esa mirada es capaz de marcar un antes y un después y no poder ver de otro modo el espacio que como el interiorista te lo ha hecho imaginar.

    Distribución Ganadora

    La distribución puede ser esa varita mágica que suma metros cuadrados. Para ello, es interesante conocer qué elemento marca la jerarquía, ya sea la mesa de comedor, o el sofá, por ejemplo.

    Estrategia lumínica como potenciador de la propuesta

    Por último, el impacto lumínico determinará en gran medida la amplitud percibida del espacio. Si disponemos de poca luz natural, por aperturas limitadas y mala orientación, deberíamos añadir elementos como espejos para tratar que esta se reflejara. Y en cualquier caso, es imprescindible disponer de una buena luz artificial entre luces fijas y móviles.

    Uso de cookies

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

    Aviso de cookies